Marca la zona de confort positiva. Representa a la persona que ya ha alcanzado un determinado bienestar o seguridad, pero que permanece en ese lugar sin buscar nuevas oportunidades de crecimiento.


También marca aquellas situaciones en las que existe la posibilidad de conseguir más, pero la comodidad, la costumbre o la falta de iniciativa impiden avanzar.


Cuando esta energía pierde el equilibrio, marca el conformismo, la resistencia al cambio o la dificultad para abandonar una situación conocida para desarrollar todo el potencial que realmente existe.