Marca la celebración, el disfrute de la vida y todos aquellos momentos en los que la persona comparte con los demás una experiencia positiva.


También representa las celebraciones familiares, sociales o religiosas, así como los rituales destinados a iniciar, fortalecer, transformar o cerrar una determinada energía.


Puede marcar la necesidad de realizar un ritual para potenciar una situación favorable o para modificar una energía que requiere ser transformada.