Representa la crueldad, la traición y el daño causado de forma consciente. Marca situaciones en las que una persona actúa con premeditación para herir, humillar o destruir a otra, ya sea mediante acciones, palabras o actitudes.


También señala el bullying, las puñaladas por la espalda, la humillación, la traición y cualquier conducta en la que exista una intención clara de hacer daño. Puede indicar que esa crueldad proviene de otras personas o que eres tú mismo quien mantiene una actitud destructiva hacia ti.


Marca el final de una situación especialmente dolorosa, donde el daño ya ha alcanzado su punto máximo y solo queda comenzar el proceso de recuperación.