El tarot es un oráculo y, como toda herramienta espiritual, debe utilizarse con respeto, responsabilidad y disciplina.
La apertura y el cierre de una lectura no consisten en preparar un ambiente con velas, inciensos u otros elementos materiales. Su finalidad es abrir y cerrar correctamente el trabajo espiritual que se realiza a través del oráculo. Toda lectura establece una conexión espiritual que debe iniciarse y concluirse de forma responsable, protegiendo tanto al lector como al consultante y evitando dejar abierto lo que debe quedar correctamente cerrado. El respeto por un oráculo no se demuestra por los objetos que lo rodean, sino por la responsabilidad con la que se abre y se cierra cada lectura.
Por este motivo, toda lectura debe iniciarse con una oración de apertura y finalizar con una oración de cierre. Ambas forman parte inseparable del método de La Evolución Espiritual y constituyen el primer acto de responsabilidad del lector.
Antes de continuar con este manual, aprende y utiliza siempre las oraciones de apertura y cierre