Marca la traición y el engaño. Representa aquellas situaciones en las que una persona actúa de forma desleal o en las que el consultante puede estar siendo víctima de una traición.


También marca el autoboicot y el autoengaño, cuando es la propia persona quien se convierte en su principal obstáculo o enemigo.


La traición que representa esta carta suele proceder de alguien ajeno al entorno más cercano del consultante, por lo que marca la necesidad de observar con atención de dónde puede venir esa influencia.


Es una de las cartas más complejas del tarot. Cuando aparece como carta principal de una tirada, marca una advertencia importante y requiere analizar con especial atención el resto de las cartas para comprender el origen y el alcance de la situación.