Marca la cosecha y representa las consecuencias de las decisiones, acciones y esfuerzos realizados con anterioridad.


También marca el momento de analizar aquello que se ha sembrado antes de continuar avanzando. Puede representar un periodo de espera, reflexión o evaluación para comprender qué resultados están comenzando a manifestarse.


Cuando esta energía pierde el equilibrio, marca la necesidad de asumir las consecuencias de las propias acciones, tanto si representan bienestar como si implican aprendizajes más complejos.