Marca la autoridad espiritual, religiosa y filosófica. Representa a las personas que transmiten conocimiento desde la experiencia, la enseñanza o la guía, así como a quienes ejercen una influencia sobre la forma de pensar o comprender la vida.
También marca las instituciones religiosas, filosóficas o espirituales, las tradiciones, las creencias y los sistemas de conocimiento que orientan el desarrollo personal o colectivo.
Puede representar al maestro, al guía espiritual, al sacerdote, al profesor o a cualquier persona cuya función sea enseñar, orientar o acompañar a otros desde el conocimiento.
Marca todos los rituales asociados a las religiones, como bautismos, matrimonios y funerales. También puede marcar la necesidad de realizar un ritual o hacer una petición, ya sea espiritual o terrenal.
Cuando esta energía pierde el equilibrio, marca el fanatismo, el dogmatismo, la imposición de creencias o la incapacidad para aceptar otras formas de pensamiento.