Marca todo aquello que comienza. Representa los nuevos caminos, las oportunidades que se abren y las situaciones que aparecen para iniciar una nueva etapa.
También marca los embarazos, los nacimientos, los hijos y los niños menores de siete años. Puede representar mudanzas, cambios de país, la aparición de una pareja o cualquier nuevo comienzo que forme parte del camino de la persona.
Habla de los caminos que permanecen abiertos y de las oportunidades que deben aprovecharse. También puede marcar la necesidad de mantenerse en el camino correcto y no desviarse del propósito que la vida presenta en ese momento.
Cuando esta energía pierde el equilibrio, puede marcar un aborto o aquellas oportunidades que la persona no está viendo o deja pasar.
Signo asociado: Leo.
Energía asociada: Sol · Ganesh · Elegguá · Todas las representaciones de Jesús Niño.