Marca todo aquello que sucede de forma intempestiva, inesperada o fuera de cualquier previsión. Representa situaciones que aparecen de repente y modifican el curso de los acontecimientos sin que la persona haya podido anticiparlas o prepararse para ellas.


Puede marcar la accidentalidad, problemas, pérdidas o cualquier situación inesperada que altere el desarrollo normal de una circunstancia. Del mismo modo, también puede representar acontecimientos favorables que llegan de forma imprevista, como encontrar una pareja, conseguir un trabajo o recibir una oportunidad que no se esperaba.


Es una de las cartas más complejas del tarot porque representa situaciones sobre las que la persona no tiene control directo.


Cuando aparece como carta principal de una tirada y la consulta indica la necesidad de realizar un trabajo espiritual o ritual, es recomendable repetir la tirada dos o tres días después para comprobar si la energía continúa activa.


Cuando aparece junto a El Ahorcado, marca una situación de especial atención. Esta combinación requiere analizar con profundidad el origen de la energía y, cuando corresponda, realizar de inmediato el trabajo espiritual necesario para mover la energía o prevenir la accidentalidad.


Energía asociada: Plutón · Infortunio Astrológico · Shiva.