Representa todo aquello que te mantiene atado o limita tu capacidad para avanzar.


Representa la Carta de la Locura, donde la mente, las circunstancias o ambas pueden convertirse en la prisión que impide avanzar. Puede indicar que la causa proviene de circunstancias externas o que eres tú mismo quien sostiene esas ataduras por miedo, creencias, inseguridades o por la forma en que interpretas la realidad.



También señala problemas psiquiátricos, hospitalizaciones, situaciones de privación de libertad o cualquier circunstancia que impida actuar con normalidad. Es la carta de la cárcel, del internamiento y de las limitaciones físicas o mentales.


Marca la necesidad de identificar qué es lo que realmente te mantiene inmovilizado para poder cortar las cuerdas que te atan y recuperar tu libertad.


En el ámbito espiritual, representa la magia invasiva, como el vudú, los amarres, los endulzamientos o cualquier trabajo realizado para interferir en la voluntad o el destino de otra persona.