Marca la efectividad o la inefectividad de las relaciones y de las energías que rodean al consultante. No es la carta del amor ni de la pareja, sino la forma en que nos relacionamos con las personas, las situaciones y las distintas energías presentes en nuestra vida.


También marca los apegos. Cuando esta energía se encuentra equilibrada, representa vínculos sanos y relaciones que favorecen el crecimiento personal. Cuando pierde el equilibrio, marca las dependencias, los vínculos que limitan el desarrollo o las relaciones que dejan de aportar una evolución positiva.


Energía asociada: Arcángel Rafael.