Representa a personas con un profundo conocimiento del mundo espiritual o que trabajan con la energía, la magia y las fuerzas sutiles. También puede señalar a quien posee una gran intuición, sensibilidad o capacidades espirituales desarrolladas.


Es la carta de la Bruja del Tarot. Simboliza la magia, los rituales y el trabajo energético, indicando la necesidad de realizar un trabajo espiritual cuando la lectura así lo requiera. También puede señalar que una persona está siendo influenciada por energías externas, trabajos espirituales o por la carga energética de otras personas.


Representa el conocimiento de las leyes espirituales y la capacidad de canalizar las energías de forma consciente para proteger, sanar, limpiar o transformar una situación.


Invita a confiar en la intuición y a comprender que no todo conflicto tiene un origen material; algunas situaciones requieren ser abordadas desde el plano espiritual.


Energía astral representada: Hécate.